lunes, 27 de febrero de 2012

SLO TV

Siento que el aire me falta,
Priscila, cuando suspiro;
y el fuego prende mi alma,
amigo, cuando te miro.

domingo, 26 de febrero de 2012

26 de febrero de 2012

Lucha, decide, vuela

Agarrotado en un ajado colchón me despierto para comprobar que el mundo en torno a mí sigue componiendo esa cadena piramidal de eslabones sin esencia.
Mientras pulso frías teclas reparo en que nada de lo que escribo tiene sentido. Cuando alguien redacta algo de forma tan mecánica que sus dedos bien podrían emular los apéndices de una máquina; cuando ves esa extraña mueca que pretende ser el bosquejo de una sonrisa en el rostro de tus semejantes; cuando sientes la injusticia, la opresión, la esclavitud y el amor apenas significa nada. Cuando no puedes más, sólo queda una solución:

                                                            Lucha, decide, vuela.




sábado, 25 de febrero de 2012

Spirited Away

Cuando decides seguir ese pequeño sendero de arena y grava que te lleva a un pequeño pasadizo que parece susurrar tus sueños. Una pequeña estatua de daruma te recibe con un pétreo saludo, empujándote a entrar a donde te lleva el viento.
Una sala vacía y el arrullo de las risas de los niños. Campos como verdes mantas de terciopelo bajo el azul de un cielo protector. Un arrollo con nombre de dragón, sapos, salamandras, brujas buenas y también malas;  baños termales, grandes bebés, personas sin rostro, dioses del rió, cerdos y mucha, mucha comida.
Cuando cae la tarde sientes volar hacia un cielo infinito de mil cristales de flor de cerezo. Te diriges allí donde nada puede ocurrirte. Al lugar donde te conduce la corriente del río para ponerte a salvo. Al lugar donde recuperas ese zapato perdido.
Haku te tiende su mano para llevarte con él a su mundo de maravillas. Allí donde nada puede ocurrirte.

Dos: De mi viaje de ida sin retorno

Y fue así como llegué a Miscelánea.
No acostumbro a viajar entre dimensiones. Pude sentir un gélido vendaval devorando mis entrañas y una hiriente luz glacial que perpetraba mis retinas. Lo único que logró mantener mi consciencia fue el tacto del lomo de Amalgama- Al palpar su melena quedé envuelto en un cálido abrazo de aroma a pan joven. Pude sentir el hálito desértico de un oasis y el beso aterciopelado de la brisa de la mañana.
Entonces dejé de prestar atención al eterno vórtice psicodélico que resquebrajaba el firmamento a mi alrededor.
Un choque en un instante que nunca tuvo lugar logró arrebatar mi aliento. Oprimió mi pecho con una fuerza tal que creí no volver a inhalar jamás el aire de mi mundo. No me hubiera importado.
Cuando por fin supe que aquel no había sido mi final (pues no me gusta el número dos) descubrí por qué lo llamaban Miscelánea.

Segunda belleza

Sólo pido que me sueñes,
que me mires,
que me anheles.

Ten mi alma, ten mi aliento,
ten mis manos, ten mi boca,
aparta este sufrimiento
de tu luz que me devora.

Clava, espina, en mi costado,
del clavel su dulce aroma,
pues el embite ha clavado
el pico de mi paloma.

Todo te doy, eres dueño
de mi suspiro
y mi duelo

sólo diré que te sueño,
que te miro
y que te anhelo.

Primera belleza

Océano, aguamarina,
un soplo de madrugada,
dos pellizcos de la luz
que ahora entra por mi ventana;
el tacto del terciopelo,
el dulce sol de la mañana,
el arrullo de las olas
que me atora la garganta.
Donde mora tu reflejo
mi corazón allí viaja;
tu voz, son libertador,
me fascina, me levanta.
¿Qué maldita estrella veo
en tu boca que me atrapa?
¿Qué demonio llevas dentro, belleza,
que se me escapa?